Historia
Fue el día 15 de Abril de 1949 cuando salía por
primera vez en la procesión del santo Entierro el "paso" de María
Magdalena siendo escoltada por 115 penitentas, de ahí que se le conozca
popularmente como el paso de las penitentas.
Antes de su primera aparición
por las calles logroñesas, existía un nutrido grupo de fieles a la imagen que
exigían la creación de un nuevo paso procesional, que permitiera participar a
un considerable número de mujeres en señal de penitencia y la Magdalena
cubría con creces esa necesidad. Con el esfuerzo de ocho cofrades se solicitó
al Cabildo y Párroco de la Concatedral la intención de sacar en paso
procesional a María Magdalena Penitente. La iniciativa fue aprobada y desde
entonces sigue recorriendo en procesión las calles del Casco Antiguo de
Logroño.
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La Hermandad de la Pasión y el Santo
Entierro dirigía y organizaba todo el programa referente a la Semana Santa y
fue sumando nuevos pasos para realzar los desfiles procesionales. De ahí que si
se quería formar parte en alguno de estos pasos por regla general había que
pertenecer a la Hermandad. En el año 1952 Isaac Angel Castillo y José Cestafe
se integraron en la sección infantil de la Hermandad. Pasados cuatro años se
encargaron de la Sección Infantil de la Hermandad. Al año siguiente decidieron
incorporarse al paso de la Magdalena por iniciativa del recordado y querido
Natalio Segura que portaba el paso. Fue entonces cuando el paso de las
Penitentas comenzaba a aumentar su número de portadores. Los años fueron
transcurriendo y Natalio Segura fue elegido como Hermano Mayor del Paso así
como José Cestafe (Pepito) se encargó de la Tesorería. Las andas de la imagen
fueron saneadas aumentando el número de portadores.
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Será en 1979 cuando se funda la cofradía
aunque salió por primera vez como tal en 1980. Angel Isaac Castillo fue
elegido Hermano Mayor y continuando en el cargo de Tesorero José Cestafe. El
traje que remplazó al de la Hermandad ,(túnica blanca, capuz alto vino
burdeos y cíngulo de esparto), fue elegido por la totalidad de los cofrades
adoptando la túnica marrón claro con capuz y cíngulo marrón oscuro. Este
mismo año se enriquece el paso con unas andas nuevas que realzan la figura y
lo totalizan.
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Dos hermosos faroles completan el conjunto. El peso total era
aproximadamente de unos 1.100 kilos y era portada por 24 cofrades. El número
de cofrades ascendía a 40. Eran años malos para la Semana Santa Logroñesa ya
que se vio inmersa en una profunda crisis de cofrades solventada pocos años
después.
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En 1982 por iniciativa de
Angel Castillo se crea el paso pequeño de la Magdalena que acompaña a la
imagen pequeña de Nuestra Señora de la Soledad en la procesión del Viernes de
Dolor. Las andas fueron donadas por el impulsor y elaboradas por una serie de
cofrades. La finalidad de este paso es el de posibilitar a la gente joven el
llevar una imagen y así familiarizarse con la difícil tarea de portar un
paso.
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En 1992 se incorpora a la cofradía
una Banda de Tambores, timbales y bombos y ese mismo año se cambia el traje
pasando a ser túnica y capuz gris perla junto a capa y cíngulo negro. |
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Es importante destacar a las
penitentas que vestidas de luto, con la faz cubierta e incluso descalzas y
con cadenas acompañan al paso en la procesión del Viernes Santo. Ellas
realizan esta penitencia movidas por alguna promesa o petición a María
Magdalena, siendo nuestra imagen una de las más respetadas por la ciudad de
Logroño y especialmente por las mujeres. |
En el año 1978, año anterior a la
fundación de la Cofradía se eligió a la imagen de María Magdalena para el
cartel anunciador de la Semana Santa de ese año. 20 años después nuevamente se
eligió a ésta para aparecer en el cartel de la Semana Santa'98.
Con el
comienzo de siglo la cofradía se propone tener una procesión propia en la que
María Magdalena sea la protagonista. A tal efecto se acuerda procesionar por
las calles del Casco Antiguo de Logroño en la noche del Jueves Santo a las
24:00 horas, y sobre todo rodeada de un silencio absoluto, el cual solo se vea
roto por el constante golpeo de las varas de los portadores contra el suelo. La
idea es muy bien acogida por la Hermandad de Cofradías y sobre todo por el
pueblo logroñes, convirtiéndose en una de las procesiones más significativas de
la Semana Santa Logroñesa. |
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